Llegar a Lorca

 

Desde el instante en que en mil cuatrocientos cuarenta y dos Juan II concedía a Lorca el título “Noble Ciudad”, nos queda de urbe únicamente el título, viendo los accesos con que dispone una urbe llamada a ser capital de una extensa región que traspasa fronteras regionales y se adentra en su campo de repercusión muy adentro de la provincia andaluza de Almería.

Y no estoy exagerando demasiado, solo es suficiente con darse una vuelta por las entradas a Lorca y ver que no tenemos ese aire capitalino que debería tener hace cierto tiempo una Urbe que tiene cerca de cien habitantes, y ejemplos tenemos muchos: Cáceres, S. de Compostela, Toledo, Talavera de la Reina, etcétera

Todo merced a unos políticos conformistas que no han sabido mirar alén de sus narices, dejando que el desarrollo de la urbe fuera por delante de las planificaciones de exactamente la misma, con una sociedad lorquina muda y sumisa que dejaba a sus gobernantes hacer y deshacer a sus anchas.

 

Esto último es más que alarmante y probablemente el auténtico cáncer de nuestra sociedad, y de esta forma nos va.

Mas si un Lorquino de a pie se fija en estas cosas, los estudiosos van a deber tenerla en su agenda, o bien esa es mi esperanza. Vayamos por partes.

Los accesos de nuestra urbe van con un retraso de treinta años en el tiempo, y destaca. Miramos cara el norte y vemos de qué forma se adentra cara nuestra urbe la N-trescientos cuarenta, una nacional que ya hace años debería haber sido de 4 carriles de circulación uniendo la urbe con la pedanía de la Hoya, favoreciendo un desarrollo más veloz de las actuaciones previstas.

Si nos marchamos al centro vemos que nos llega la C-tres mil doscientos once desde Caravaca, una de las pruebas más evidentes de lo que previamente afirmaba. Una entrada que si bien proyectada en el PGOM como una entrada de 4 carriles con un boulevard en el medio hasta La Peñica y de allá un puente nuevo que cruza el Río Guadalentín, más el arreglo del cruce de la Plaza de la Estrella, no deja de ser una ilusión que tienen muchos lorquinos y que ciertos nos trasladaremos a San Clemente sin que hayamos visto un acceso al centro en condiciones. Si bien una leve esperanza se levanta en el horizonte con la llegada de la RM-setecientos once vieja C-tres mil doscientos once, transformada en Autovía Lorca-Caravaca, donde si nuestro gobernantes influyen donde deben, se puede aprovechar para la reforma de la entrada centro a la Urbe ¿Vamos a dejar pasar está ocasión?

 

De allá nos marchamos al sur donde se sitúa el Distrito San Antonio, donde en su día se dejó que se hiciese una de las mayores aberraciones de nuestra urbe, una salida desde la autovía del Mediterráneo con un solo carril y de esta manera lo llevamos todos los que lo usamos, con colas y colas de turismos aguardando entrar en Lorca. Ahora se nos van los políticos -o bien eso afirman- a la capital de España a solicitar soluciones “que tenga suerte”. Una entrada enterrada en su día, y ahora, sería la solución a tal inconveniente, mas la visión del instante fue nula y los lorquinos la sufrimos.

 

ENTRADA A LORCA DESDE EL POLÍGONO DE LOS PEÑONES

La entrada desde el Polígono de los Peñones, con su conocido Carril Bicicleta, es una muestra más de que en está noble urbe se hacen las cosas pensando en otras y entre esas no entra la planificación de futuro, de una entrada a la urbe que aguanta un tráfico intenso proveniente de un polígono industrial, un centro de salud, la Urbe Deportiva de la Torrecilla y en un futuro un centro comercial, de ahí que la N-trescientos cuarenta ha de ser de cuatro carriles y su carril bicicleta, que cabe de manera perfecta dando contestación al tráfico existente y al futuro.

 

ENTRADA A LORCA DESDE ÁGUILAS

Y nos queda la entrada desde Águilas, una de las más aceptables. Ahora sería el instante de ampliarla a 3 carriles en todos y cada sentido, debido al incremento de tráfico por el CC Parque Almenase. Si bien, como siempre y en todo momento, hasta el momento en que no se haga la pelotera no se actuará. Además de acometer por la parte de la Comunidad Autónoma el último tramo de la RM-once “autovía” de Lorca-Águilas, uniendo exactamente la misma con el Centro de salud Rafael Méndez.

 

Los accesos de una urbe son la primera impresión que se lleva el visitante, además de esto que son básicos para un desarrollo conveniente y como planificación de una urbe en condiciones donde se mira en un largo plazo. Los políticos lorquinos deben tomar nota y meditar en grandes accesos para una urbe que los esta pidiendo a voces.

Dejemos de meditar que esto es un pueblo y pensemos en lo que es hoy día Lorca, una urbe.

 

Fuente: lorcadigital.com